El pasado sábado 20 de enero se dio otro pasito más adelante
en las categorías menores de la escuela de atletismo. Con gran ilusión y emoción
24 de nuestros niños de entre 8 y 11 años visitaron con enorme alegría el
Palacio de deportes de Zaragoza, el “Huevo” para que nos entendamos.

El objetivo número uno del club es crear un buen ambiente y
que los niños descubran sensaciones nuevas rodeados de montones de niños de
todo Aragón. Para nosotros igual de importante es que esos niños se levanten
con las mayores de las ilusiones un sábado a las seis de la mañana que cualquiera
de los resultados deportivos que puedan conseguir. Lo de menos es si son más rápidos,
lanzan más o saltan más que otros. El valor importante es que en las pruebas de
pista compiten contra sí mismos
y ver que cada vez que saltan ganan un centímetro
en un salto o lanzamiento o corren una centésima de más rápido que la última
vez. Eso les motiva e ilusiona.
Ver como se animan entre ellos, como se alegran del esfuerzo
de sus compañeros y se emocionan al correr un relevo con sus compañeros no
tiene precio. Yo tengo que decir que en lo personal es uno de los mayores
privilegios de esta vida poder compartir experiencias con estos niños.
El madrugón fue importante ya que nos tocó el primer turno y
nos estrenábamos en la pista a las diez de la mañana con el grupo de quince Alevines
que dirigen brillantemente Eloy Mur y Victor Arribas. Los valientes jóvenes de
nuestro club tenían como reto una prueba de velocidad en la que corrían 60
metros
, lanzaban un Vortex, hacían un salto de iniciación al triple y acababan
con un relevo.
Una hora después participaron nueve benjamines que forman un
grupo muy ilusionado en cualquier reto que les propongas. Con alguna pequeña variación
hicieron también las cuatro pruebas al igual que sus compañeros Alevines una
hora antes
.
La organización fue un poco caótica las primeras horas ya
que teníamos los niños muy dispersados. En esta ocasión se probo un nuevo
sistema de competición, pero no termino de gustar a clubes ni monitores y en próximas
ocasiones se volverá a utilizar un sistema antiguo en el que todos los niños
del mismo club están agrupados. Al mismo tiempo teníamos un par de niños
lanzando, otros corriendo u otros saltado y era algo más complicado seguir la competición
para padres y monitores.

De todas formas, el objetivo es que los niños se quiten el
miedo a la competición e intercambien experiencias con otros niños de todo Aragón.
No voy a destacar ningún niño en particular porque para
nosotros los 24 niños fueron los más destacados del día, ninguno por encima de
otro. Todos se esforzaron al máximo y se merecen el mayor de los halagos por
parte de los monitores.
Desde aquí agradecer a los papas la gran implicación y colaboración
que disfrutaron desde la grada casi tanto como sus niños. Sabéis papas que sin
todos vosotros esto no sería posible, de verdad gracias.
Igualmente, desde aquí también reconocer a la Comarca del
Bajo Cinca las facilidades a la hora de disponer un autobús para el evento.
Pero mi corazoncito y el de los monitores especialmente
agradecido a Leyre, Nadia, las Danielas, las Claudias, las Albas, las Julias,
Mariona, Rubén, Nico, Irene, Ares, Sofi, Irma, Anna, Iker, Carlos, Raul, Cesar,
Ivan, Alex y Pol

¡Nos vemos en las pistas!