El pasado 10 de junio se celebró en la localidad de Mollet del Vallés (Barcelona) el Campeonato de Cataluña de atletismo Master.  Dicho campeonato está reservado a los atletas veteranos federados residentes en Cataluña. Como es evidente, no podía perderme un acontecimiento de estas características, por lo que decidí participar representando a mi club, el C. A. Fraga-Bajo Cinca en las competiciones de 400m. y 1500m.

 

A las 10:00 horas de la mañana empiezan las competiciones y enseguida me doy cuenta que el nivel deportivo es muy elevado y que en este tipo de competiciones hay que estar muy preparada. Eso me hace dudar de mis posibilidades y plantearme seriamente si he entrenado lo suficiente.

 

Empiezo a tener la sensación de que soy muy lenta para correr en pista y empiezo a sentir ese hormigueo en el estómago que me entra cada vez que tengo que competir. Pero he llegado hasta aquí, y he venido a competir, por lo que ya no hay vuelta a tras.

 

A las 11:50 horas el juez nos llama para correr los 400m. y me doy cuenta de que todas las participantes están tan nerviosas como yo. Me ha tocado la calle 6 cosa que no me gusta nada porque no me permite tener referencias hasta que se sale de la curva y encaras la recta final. Pero esto es lo que hay, puesto que todavía no tengo una marca oficial.

 

Se da el pistoletazo de salida y empieza la competición. Corro y corro hasta llegar a la curva de los 300 metros. Observo como dos corredoras me pasan con holgura y como una tercera se me acerca peligrosamente, y al verla tan cerca empiezo a correr como si la competición fueran esos 100 metros que me faltan. Finalmente consigo superarla y entro 3ª en la meta (medalla de bronce).

 

¡Lo he conseguido!. Por muy curioso que parezca, una corredora del C. A. Fraga-Bajo Cinca va a subir al podium de un Campeonato de Cataluña y yo siento que subo a las nubes. Recojo la medalla y me voy a comer que por la tarde corro los 1500m.

 

A las 17:15 horas estoy de nuevo en la pista de atletismo dispuesta a acabar lo que he venido a hacer. El tiempo ha cambiado radicalmente. Empieza a llover, a hacer viento y, los jueces, deciden que las categorías femeninas correrán todas juntas para dar un poco de agilidad a la competición.

 

En una aglomerada salida, empieza la carrera de 1500m. Hago una mala salida y no acabo de posicionarme ni en referencias ni en ritmo, de tal manera que a los 800 metros ya me he desconcentrado totalmente y me dejo ir hasta entrar en meta.

 

Pero como hay días que parece que estas “en gracia”, resulta que me cae del cielo otra 3ª posición de la categoría (medalla de bronce), y aquí si que me subo a las nubes y no he bajado hasta hoy.

 

Pero eso no quiere decir que no me acuerde de todas aquellas personas que me han apoyado y han confiado en mí, que no son pocas. ¡Gracias a todos!

 

 

María de los Ángeles CASTILLO.