El
pasado Domingo día 4 de marzo se celebró en Fulleda (Lleida) la “2ª Marxa
Heroica”, prueba de resistencia en tres modalidades, una corto de 10km. y 351m.
D+, una recorrido medio de 16.5 km. y 389m. D+ y la prueba larga de 31km. y  934m. D+.
Antes
de explicar un poco como fue la marcha, que ya digo que heroica sí que fue, un
poquito de historia.

Resulta
que en este pequeño pueblo de Lleida nacieron los padres de Agustina Raimunda
María Zaragoza y Domenec (Agustina de Aragón), por lo que tiene un monumento
emblemático en la plaza del pueblo y el nombre de la marcha es en su honor.
En
lo deportivo decir que me persono muy temprano en el pueblo, como única
representante del club, porque la salida de la prueba larga de 31km. y  934m. D+ a la que me he inscrito, empieza a
las 08:30h. de la mañana.
En
seguida empiezo a averiguar de dónde viene lo de “heroica”. Empezamos con 2 km.
cuesta abajo, para calentar, y a partir de aquí empieza la cosa a ponerse
difícil.
Empiezo
a sufrir un poco porque hay punto de corte en el kilómetro 16.6 en 3 horas y el
terreno está difícil. Caminos empedrados, con muchísimo barro resultado de la
última nevada y lluvia, y un constante subir y bajar por un paisaje de bosques,
rocas, sembrados, trialeras y unos metros con una cierta dificultad técnica,…Paso
el punto de corte por los pelos, pero lo paso.  ¡Muy duro!
Pero
bueno, estas marchas de resistencia están hechas para los que resisten y
disfrutan de la naturaleza. Si fueran fáciles, las haría todo el mundo y no
sería un deporte, sino un paseo por la montaña y estaría la montaña más
concurrida que el metro de Madrid. 
En
lo deportivo muy bien. Todo el camino estaba muy bien señalizado con cartelitos
y flechas de cal en el suelo, y a pesar de que había momentos en los que las
diferentes rutas se cruzaban, todo estaba muy bien indicado.
Los
avituallamientos, 4 en total, eran muy generosos (fruta variada, frutos secos,
bebidas isotónicas, agua, zumos variados…). Los voluntarios muy amables y muy
predispuestos a ayudar. Y al acabar la marcha nos esperaba un bocadillo de
longaniza o queso, coca con chocolate, fruta variada, bebidas isotónicas, agua,
vino,… En fin, una experiencia para repetir.

María de los Ángeles CASTILLO